28 de abril de 2012

Reflexiones de una mujer comun

Este ultimo tiempo anduve con ganas de escribir, muchas ganas, pero de alguna manera diferente a como lo venia haciendo, abri un nuevo blog y ahora cada vez que tengo ganas de escribir algo me resulta dificil decidir en cual hacerlo y finalmente no lo hago en ninguno, este, mi blog que ya va a cumplir 5 años es el de siempre, el que lleva mi vida, mi historia, en el que escribo lo que siento, volcando toda mi alma, a la vez y a pesar de ser publico, es mas privado, mas intimo, es un blog que no me animo a compartir con todos los que me conocen en mi vida diaria, muchos de ustedes que me leen son parte de ese mundo diario, pero otros no, otros son de aca, y me encanta, me encanta que me lean, me encanta leerlos, pero a veces tengo ganas de escribir cosas que me pasan dia a dia, cosas que siento, que pienso, que no tienen tanto que ver con mi historia, con mi pasado, o si? Asi estoy ahora, un poco confusa en mis ideas, pero en sintesis lo que queria era invitarlos tb a pasar por mi otro blog, para que me acompañen desde ahi tambien, si tienen ganas!!!un beso inmenso y gracias por estar del otro lado!!! http://reflexionesd1mujercomun.blogspot.com.ar/

5 de abril de 2012

sigo acá...

Como me gustaría que ese fuera el final de la historia... que la otrora princesa, ahora mujer hubiera seguido siendo siempre feliz al lado de ese hombre de sonrisa de arcoiris que le devolvió el alma. Pero no. Parece que este cuento tiene negados los finales felices. Parece que aun queda mucho camino por recorrer, cosas por aprender... en fin. Duró bastante la felicidad, más de dos años, hubo sonrisas compartidas, encuentros esperados, abrazos, proyectos de futuro, de hijos, de amor eterno, eternas distancias que fueron apagando quizas ese milagro de haberse encontrado, hasta que un dia, no se como ni se bien porque, todo se esfumó. El hombre decidió que ya no podia o no quería seguir adelante con todos esos sueños, y a pesar de que la mujer se sintió morir de dolor muchas veces sintiendo la tortura de su ausencia, nunca mas supo de el, nada mas, como si nunca hubiera sido. Fue de las cosas mas dolorosas que le toco pasar en su vida, y eso que era una mujer bastante, bastante sufrida... pero sobrevivio, o resucito mejor dicho porque casi podria jurar que estuvo muerta.
Y aca está, meses mas tarde, asomando nuevamente la nariz a la vida, para ver lo que queda, lo que falta, para ver quien sigue ahi... En casa nueva, esta vez sola, pero tranquila, soltando no sin dolor ni dificultad otro gran amor que se perdio en la nada... Con muchas ganas de olvidar ese dolor, para volver a empezar, para seguir recorriendo caminos, sin perder la esperanza. Quien sabe, la proxima quizas sea la vencida...no?

11 de junio de 2010

Había una vez...

...una princesa, que creyó conocer un príncipe azul, de esos de antes, de los de capa y caballo blanco, de esos que van por el mundo rescatando damiselas en apuros y que claro, terminan casándose con una princesa.

Todo era perfecto, el cuento tenía desde bruja mala, hasta hada madrina, y la princesa, feliz por haber encontrado su destino, se casó con el principe y se dispuso a comer perdices y a vivir felices para siempre.

Pero las cosas se pusieron difíciles, la bruja mala hacía de las suyas, la magia del hada madrina no siempre alcanzaba y el príncipe en cuestión andaba por ahí, metafóricamente hablando, claro, soñando con sus propias fantasías.

La princesa se fue poniendo triste, muy triste, y se dio cuenta que necesitaba muchas cosas que su príncipe, por más caballo blanco que tuviera, no podía conseguirle. Pero ella no había aprendido otra forma de conseguir las cosas, y le pedía y le pedía y el principe la miraba en silencio y la princesa cada día se ponía más y más triste.

Un día empezó a llorar, y con cada lágrima su príncipe se desteñía. Primero fueron los zapatos, y la princesa decidió comprarle zapatillas. Luego los pantalones, y la princesa pensó, que como era verano, bien podían volverse bermudas.
Pero la princesa seguía triste, muy triste y las lágrimas seguían destiñiendo poco a poco a su príncipe, hasta que del azul de los cuentos quedaron solo los recuerdos.

No es que el principe fuera malo, al contrario, sólo que no era azul...

Y entonces la princesa se dio cuenta de que ya no quería vivir ese cuento, y lloró tanto tanto tanto que de su cuento de hadas, no quedó más que el "habia una vez..." escrito en unas páginas mojadas.

Y la princesa empezó a recorrer un nuevo camino, decidió que debía aprender a conseguirse ella misma las cosas que deseaba, pero no sabía como. Nadie le había enseñado que pasaba si no comían esas benditas perdices... y vivían por siempre felices...y ella no sabía como seguir.

No quería buscar otro príncipe azul, porque la experiencia le había dicho que sólo existen en los cuentos de hadas, y que destiñen con agua salada, y ella por desgracia, era muy llorona. No siempre lloraba de tristeza claro, a veces de emoción, o de felicidad, pero no era cuestión de arriesgarse, todavía tenía todo el vestido lleno de manchas azules del príncipe anterior...

Se sentía sola y perdida, aunque no lo estaba. Tenía muchos y muy buenos amigos, tenia tambien a su familia, pero ninguno de ellos podía ayudarla a conseguir eso que tanto quería, un gran amor y su propia familia.

Un día de primavera, lloraba tanto tanto que casí llovía, y de pronto, salió el sol, y ese sol formó con sus lágrimas el más hermoso arcoiris que había visto nunca, tan hermoso era que se olvidó porque lloraba, y milagrosamente, cuando se secaron sus lagrimas, el arcoiris no desapareció.

Cuando dejó de llorar vió que ese sol en realidad no era un sol, era una sonrisa, una sonrisa hermosa de un hombre que la miraba en silencio.

Y la princesa, sin pensarlo siquiera, se enamoró.

No era un principe azul, por suerte, era un hombre nomás, un hombre increíble, de mirada profunda y sonrisa amorosa, de cabeza dura y corazón enorme, dueño de un alma dulce, un hombre real, con todos sus defectos y todas sus virtudes, a quien la princesa poco a poco aprendió a amar.

El también la quería y empezaron a soñar una vida, tomados de la mano, caminando y aprendiendo juntos, conociendose, descubriéndose, adorándose cada día mas.
La princesa seguía llorando, a veces de tristeza, otras de alegría, pero su hombre por suerte, no se desteñía.

Tan concentrada estaba viviendo este sueño increíble que no se daba cuenta de su vestido manchado de azul. Hasta que un día alguien le dijo de su vestido manchado y ella lo vió, y recordó ese príncipe que había amado un día... lloró un poquito, o quizás mucho, porque como ya les conté, se trataba de una princesa muy muy llorona.

Se miró en el espejo, y se sacó el vestido, ya no le servía, ya no era princesa, ahora era Mujer, SU Mujer.

Se secó las lágrimas, y se sonrió a si misma, con la alegría anticipada de lo que iba a vivir... Y tomó otro vestido, uno de todos colores, como el arcoiris, y salió corriendo a encontrarse con él... a vivir ese amor increíble y poder ser felíz esta vez.

8 de junio de 2010

demasiado tarde...

Por no saber soltar a tiempo, lastimé a quién me ayudó, me acompañó y me quiso durante todos estos meses... quién me dio un motivo para seguir adelante, para seguir soñando, para creer que era posible mi sueño, a pesar de mis miedos, de mis trabas, de mis dudas y mis angustias, me acompaño todo el camino, siempre estuvo ahi para mi, y no me dejó sola.

Cómo le explico que estoy lista para volver a soñar, que quiero hacerlo con él, que quiero vivir esta historia?

Cómo cuando leyó mis lagrimas por C. y le dolieron más que a mi... y no entendió que no eran por C. en realidad, que eran por mí...

Cómo pude ser tan idiota de perder algo hermoso y posible por no haber soltado una idea en mi cabeza de como mi vida tenía que ser?

Ahora si lloro, no lloro por una historia, lloro por él, porque no sé como voy a seguir adelante ahora si me deja sola. Lloro por lo que pudo ser, lloro por haberlo lastimado, lloro porque lo que siento por él es sincero.

Cómo lograr que me entienda? Que entienda que a pesar de su amor, y a pesar de todo, no fue fácil para mi aceptar el fracazo? Quizás porque me entendió demasiadas veces y se cansó de hacerlo...

Como no sentir que justo ahora, que logré entender las cosas, que pude soltar, es demasiado tarde??

Cómo se pide otra oportunidad para una tonta que se equivocó quizás ya demasiado?

Como se pide perdón por herir a quien amamos?

5 de junio de 2010

Aprender a soltar...

Siempre supe que uno de mis más grandes problemas, era aprender a soltar las cosas, los sentimientos, las personas.

Yo soy de las que aún guardan las cartitas de todos sus novios, amigas de la infancia, diarios intimos, agendas, fotos, y hasta flores secas y papeles de chocolates.

Soy de las que aún guarda en su corazón un lugar para cada uno de los que alguna vez estuvieron ahí, aunque hayan pasado años sin verse y hasta incluso aunque me hubieran dado un motivo para erradicarlos definitivamente de ahí... el rencor esta fuera de mi vocabulario, y así como no me tocó la carta de "no me importa" en la repartida, tampoco me tocó la de "te saqué de mi corazón" que quizás sea solo otra cara de la misma moneda

Puedo elegir, con mi cabecita racional y entender que determinadas situaciones y/o personas son perjudiciales para mi y que es mejor alejarme y dejarlas ir, pero mi corazóncito, llora, patalea y se agarra a las puertas con uñas y dientes para no alejarse de esa persona que quizás tanto daño me causó, pero que me supo hacer también mucho bien. La esperanza es lo último que se pierde y yo lo llevo a instancias insuperables, pero esta vez ya no.

Entendí que es parte de crecer y que cuando algo se termina, se termina, y aunque mi corazón llore sufra y patalee, y aunque me duela más a mi que a él, esta vez tengo que sacar a C. definitivamente de mi vida.

Ya venía pensando mucho en eso, en que era hora de seguir adelante, vamos para 9 meses de separación, 9 meses y ya va llegando el momento de poner punto final. Esta semana entré como quien dice en sentido figurado, en trabajo de parto, y vaya que duele.

Unas fotos en facebook abrazado a otra y una frase " nuestras voces se quieren :) " llenaron mi alma de recuerdos y de tristeza, el llamado de un amigo que nos quiere bien para decirme que él ya no me quiere, que siga con mi vida... en fin, nada nuevo, sólo la sorpresa de mis lágrimas, que me hicieron entender que aún me negaba a que éste fuera el final de mi cuento de hadas con mi príncipe azul que amé con toda el alma y que ya destiño...

Lloro por eso, porque una parte de mi seguía queriendo creer que el cuento tenía otro final. Un final mágico claro, en donde el príncipe volviera a ser azul y la princesa confiada y amorosa, y los problemas desaparecieran por arte de magia de nuestra hada madrina.

Pero abrí los ojos, el hada madrina nos dejó hace mas de un año y con ella se fue toda su magia, el príncipe se destiñó y no hay marcador indeleble que ayude y la princesa decidió que era hora de empezar a salvarse a si misma en vez de esperar a su príncipe y ahí anda, tratando de volver a ser confiada y amorosa, pero cuesta...

Este fue un fin de semana de muchas decisiones, y de entender que no se puede tener todo agarrado, que no se puede cambiar el pasado y que por más que uno se aferre no nos sirve, hay que aprender a soltar, si uno quiere agarrar algo nuevo. Yo quiero empezar cosas nuevas así que acá estoy... aprendiendo a soltar...

Será que no todos los cuentos de hadas tienen final feliz... o será que aun me queda alguno por vivir... ojalá.

30 de mayo de 2010

Cuando tiene que ser... es

Hace un tiempo cambiaron el sacerdote de mi parroquia (a la que dejé de ir hace bastante) incluso antes de mudarme a la vuelta y pusieron al cura que trabajó conmigo en mis años de colaboradora de la diócesis (lease misión, pascua joven) a quién conozco y me conoce mucho (desde los 16 imagínense, la mitad de mi vida).

Desde la separación, diría que hasta casi evito pasar por la puerta y si lo veo enfilo para el otro lado. Hoy, cuando saqué a pasear a luna lo vi, y como era tarde para retroceder no solo crucé de vereda, sino que saqué el celular de la cartera y me puse a hacer como que hablaba para hacerme la distraída (si, aunque me de vergüenza decirlo, lo hice de verdad).

Logré pasar de largo desapercibida, entré a la panadería, y cuando salí, sentí que me tocaban bocina y era él que se iba con el auto... Lo salude con cara de uy! cuanto tiempo sin verte y por dentro sonreí porque había logrado esquivarlo una vez más.

Seguí mi camino hacia el banco y cuando estaba por atar a luna para entrar, quién sale del mismo banco??? SI!!! El cura!!!! Se imaginaran mi cara de sorpresa, riéndome por dentro con todo lo que había hecho para esquivarlo y que de alguna extraña manera me había llevado directamente a un encuentro cara a cara con él.

Luego del saludo inicial vino la inevitable pregunta de : como estás!!! Y C.? Ustedes cuantos chicos tienen ya??? A lo que respondí con una sonrisa y unas ganas inmensas de ponerme a llorar que me sorprendieron incluso a mi: Nos separamos en septiembre.

Luego de un silencio me preguntó que pasó y le hice un breve resumen de la situación y diciéndome : me gustaría verte y charlar con los dos, nos despedimos cordialmente, con mi promesa de preguntarle a C. si estaba interesado, sabiendo por dentro la respuesta y en realidad pensando en que no tenía ningún sentido, porque más allá de la tristeza que me genera reconocerlo, lo nuestro ya es pasado.

Entré al banco y no podía sacarme el encuentro de la cabeza, no por el encuentro en si mismo, sino por lo increíble de la situación. Pensar que tardé más por dar vueltas solo para llegar al banco en el momento justo.

No hay nada que hacerle, cada día estoy más convencida, por más que intentes evitarlo, y trates de ir para el otro lado, siempre, misteriosamente terminás donde tenías que terminar. Cuando algo tiene que ser... es.

Y por lo menos ahora ya no tengo que seguir esquivando la iglesia cuando saco a pasear a luna...

9 de mayo de 2010

miércoles 5 de mayo 2010

Estoy esperando que me atiendan para la entrevista para un nuevo trabajo en otra empresa muy importante de emergencias médicas. Ya hace más de media hora deberían haberme atendido, pero estoy acostumbrada, Argentina es así. Cada vez que vengo a buscar trabajo como médica y me encuentro con otros como yo, me doy cuenta que es una sensación general. Estamos mal pagos, explotados, y no vamos para ningún lado.

A las empresas lo único que les interesa es que les cubras la mayor cantidad de horas posibles la mayor cantidad de días posibles, para atender la mayor cantidad de pacientes posible en el menor tiempo posible, y facturar, facturar y facturar y no importa si te da la cabeza para eso o no y si Dios no quiera tenés un problema son los primeros en (y perdonen la expresión) abrirse de gambas. No vamos para ningún lado y es inevitable escuchar frases como "quien me mandó a hacer esto..." o " si pudiera me pondría un kioskito" o " ah, es abogado, ese si que la hizo bien..."

Todo eso me hace pensar si eso es lo que quiero seguir haciendo, que porque en vez de decirlo no me busco ese trabajo de 8 a 5 de lunes a viernes, con sueldo fijo y vacaciones que tanto envidio a mis amigas. Y después me doy cuenta de que es porque aunque quisiera, con 30 años y un título de médica estoy fuera del sistema, no me preparé para nada más que para esto y cualquier otra cosa que quiera hacer, fuera de atender un teléfono en un call center, me significa estudio o conformarme con un sueldo que tampoco me alcanzaría en un trabajo que probablemente tampoco me haría feliz.

A veces pienso que mejor me callo y sigo caminando y otras, me pregunto si no estaré haciendo con mi carrera lo mismo que hice con mi matrimonio... y a lo mejor es hora de dejar de decir y empezar a tomar decisiones, estaré intentando evitar lo inevitable?? Si realmente digo que me equivoqué de carrera, no estoy a tiempo de cambiarla? Realmente quiero cambiarla o solo estoy cansada de las condiciones en las que tenemos que hacerla? ainssss, es que acaso eso se puede cambiar?

Un marido millonario, esa no seria una mala opción no? :P jajajaja (como si tuviera tiempo de ir a conseguirlo, jajaja)

PD: me tuvieron más de dos horas y luego de dos entrevistas que me sonaron a mera formalidad me dieron el trabajo...es una buena noticia...entonces porque no estoy contenta?